De trabajar con Scarlett Johansson en los “Vengadores” a tener una banda: la vida de Gastón Dalmau en Estados Unidos

El ex actor de “Casi Ángeles” regresó a la Argentina y comparte con Teleshow su experiencia durante los siete años que vivió en Nueva York y Los Ángeles

“Me estoy mudando”, explica Gastón Dalmau sobre su presente, a nueve años de la emisión del último capítulo de Casi Ángeles (2007-2010), ficción de Cris Morena gracias a la cual el actor y cantante saltó a la popularidad mundial. Hace un mes que regresó a Estados Unidos, en donde vivió durante siete años y trabajó para Marvel Studios, entre otras empresas.

Gastón fue uno de los cinco integrantes de Teen Angels y con la banda conoció ciudades que jamás creyó que podría haber visitado. A nueve años de la emisión del último capítulo, el actor de 35 años cuenta a Teleshow cómo siguió su vida y su carrera después de que el grupo musical se despidió de los escenarios en 2012.

Meses más tarde, viajó a Nueva York, en donde vivió hasta el 2016: “Apliqué para la residencia y a los pocos meses de hacerlo la pude obtener, gracias a mi trabajo realizado en Argentina, las giras por Latinoamérica y Europa y por haber ganado premios nacionales e internacionales. Es algo que cuesta conseguir y mucho, no es un proceso fácil”.

Luego, se mudó a Los Ángeles, la meca del cine y ciudad a la que todos los actores sueñan con llegar y mostrar sus dotes artísticos. “Tengo un departamento en donde estoy muy bien y un grupo de amigos de todas partes del mundo, con quienes nos juntamos de vez en cuando”, detalla el actor en una entrevista exclusiva.

En abril regresó a Argentina por proyectos laborales y, aunque no quiere confirmar nada, hay posibilidades de volver a la actuación. Además, sigue cantando, estudiando música y componiendo. “La parte musical no la podría dejar jamás, me hace bien y es algo que me fascina”, dice quien integra el grupo The Utopía con la cantante y productora británica Aubrey Whitfield: “Tenemos cinco canciones que se pueden escuchar en todos los servicios de streaming”.

—¿Qué hiciste todos los años en Estados Unidos?

—Vengo trabajando en efectos visuales hace más de cinco años. Apliqué para una beca que ofrece el gobierno de Nueva York para residentes llamado Made in NY, pero enfocado hacia el área de producción. Una beca difícil de conseguir: de más de 300 personas quedamos 18. Se trata de un curso que dura dos meses y luego hacés una pasantía de unos días en alguna producción que se esté realizando. Puede ser cine, serie o algún show de televisión.

—Decidiste pasar de adelante de la cámara para estar atrás…

—Sí, en mis momentos libres empecé a estudiar mucho sobre efectos visuales, cómo se realizaban. Aprendí de cero el software que se usa en los grandes estudios y así fue como fui desarrollando ese lado que siempre me interesó. Luego de algunas películas independientes y de trabajar en producción, tuve la oportunidad de pasar a la parte de efectos visuales trabajando para Paramount Pictures en Las Tortugas Ninjas 2. Gracias a este trabajo me llamaron de Marvel Studiosporque necesitaban hacer una producción en Manhattan junto a Scarlett Johansson (no tengo fotos porque teníamos prohibido sacar y pedirles a los artistas) y a las dos semanas me ofrecieron ir a Los Ángeles para terminar y colaborar con la post-producción de la película Captain America: Civil War. Luego seguí como compositor de efectos visuales en Dr. Strange y mi último trabajo para Marvel fue como data-wrangler en Captain Marvel.

—¿Cómo es la gente allá?

—Las amistades acá son diferentes a mis amigos de Argentina. Si me preguntás qué extraño, te digo eso: los amigos, la familia, alguna que otra comida. Esas cosas son las que uno más siente al estar lejos. Por suerte, me vienen a visitar y yo también voy cada tanto. De todas formas, la distancia no nos separa porque hablo con ellos muy seguido, pero se extraña el “hey, paso a tomar unos mates”. No te lo voy a negar.

—Laboralmente, ¿qué diferencias notás entre Argentina y Estados Unidos?

—Bastantes. El horario en la industria siempre es de muchas horas. En set, podés llegar a trabajar 14 y en pre y post producción, entre 10 y 12, dependiendo de la película y cómo venimos con las escenas. Por otro lado, la camaradería que se genera no es la misma que en nuestro país, sobre todo porque no interactúas tanto con todas las demás áreas o departamentos. Entonces, esto hace que quizá la relación laboral sea un poco más fría, y que haya quizás un poco menos de ese compañerismo al que estaba acostumbrado. Por supuesto que es difícil entrar y sobre todo en estas grandes urbes donde todos vienen a probar suerte y tratar de entrar en la industria.

—¿Cómo es tu situación sentimental?

—Me encuentro en un buen momento. Me siento bien conmigo mismo, seguro en los pasos que doy y, muy ansioso por el regreso a Argentina. Tengo muchas ganas de volver a estar mas tiempo con mi familia, tengo sobrinas y sobrinos con los que quiero disfrutar de verlos crecer, ganas de compartir charlas, momentos con mis seres queridos ya que pase muchos años de mi vida perdiéndome bastantes cosas al estar trabajando y residiendo afuera.

—¿En Estados Unidos te reconocen en la calle?

—Me sigue sorprendiendo que me reconozcan. Mi trabajo es atrás de cámara ahora (aunque haya realizado algunos cameos en películas como Lost Cat Corona con Ralph Macchio y David Zayas, y otro en la película que hizo Luisana Lopilato llamada Fair Market Value que se estrena este año), pero hay mucho turista de distintas partes del mundo y cada tanto me cruzo con alguien que me pide una foto o me reconoce. Y muchas veces se me quedan mirando y hasta he escuchado decir: “No, no es él”. Pero lo tomo como algo natural y a la vez esta bueno sentir ese cariño por parte de la gente.

—¿Y cómo es ese encuentro con el fanático?

—Me encanta poder agradecer que me acompañan incluso estando lejos, y por las redes sociales. Siempre me apoyan, están presentes en todo lo que emprendo. No voy a terminar de poder decirles muchas gracias por el cariño constante y el ayudarme a sentirme un poco más cerca.

—Te reencontraste con Emilia Attias y Daniela Aíta en los Estados Unidos. ¿Seguís en contacto con tus ex compañeros de Casi Ángeles?

—Sí, con varios de los que trabajaron conmigo durante seis años y con el equipo técnico también. No hablo todos los días, lógicamente, pero me gusta saber del otro, ver como están, festejar sus logros y apoyarlos en los momentos complicados. Fue una etapa muy intensa que vivimos y por supuesto el lazo que formamos es muy fuerte.

¿Quién hubiera dicho que un teenangel cambiaría el lugar frente a la cámara? ¿Qué más le esperará?

Sobre Micaela Isaak

La única maratón que conozco es la de Netflix🍿 Educadora con el sueño de artista🎨📷 Qué mejor que divertirse haciendo reír🎭 22 años

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