Mente Indomable: una historia para reflexionar sobre el ‘saber’, uno mismo y el futuro.

Good Will Hunting es una película de 1997 dirigida por Gus Van Sant. Obtuvo 9 nominaciones al Óscar, ganando dos de ellos: uno al mejor guión original para Matt Damon y Ben Affleck, y el otro al mejor actor de reparto para Robin Williams. Pero, ¿es solo eso el film?

Will Hunting (Matt Damon), de 20 años de edad, y del sur de Boston, tiene un intelecto del nivel de un genio y una excelente memoria; pero opta por trabajar como conserje en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y pasar su tiempo libre con sus amigos Chuckie Sullivan (Ben Affleck), Billy McBride (Cole Hauser), y Morgan O’Mally (Casey Affleck). Cuando el profesor Gerald Lambeau (Stellan Skarsgård) publica en el pizarrón del pasillo un problema difícil -tomado de la teoría de grafos algebraico- como un reto para sus estudiantes graduados, el mismo es resuelto anónimamente.  El profesor escribe otro más difícil y lo más probable es que Will lo resuelva, al igual que el anterior, pero huye. Mientras tanto, conoce a Skylar (Minnie Driver), una estudiante británica a punto de graduarse de la Universidad de Harvard.

Will se enfrenta a un encarcelamiento después de agredir a un hombre que lo había intimidado cuando era niño. Lambeau ayuda a Will para no ir a la cárcel, si él está de acuerdo en estudiar matemáticas bajo su supervisión y ver a un terapeuta. El conserje acepta pero trata a los profesionales con desprecio y se niega a trabajar con ellos. Desesperado, el profesor le pide ayuda a Sean Maguire (Robin Williams), quien había sido su compañero de habitación en la universidad, también criado en el sur de Boston, y que ahora enseña psicología en Bunker Hill Community College. A diferencia de los otros terapeutas, Sean logra comunicarse más con Will superando sus mecanismos de defensa, y después de unas cuantas sesiones improductivas, Will comienza a abrirse.

Will está impresionado por la historia de cómo Sean conoció a su esposa, animándolo a tener una relación con Skylar, a pesar de que le miente sobre su pasado y se niega a presentarla a sus amigos o mostrarle su destartalado barrio. Cuando le pregunta si quiere mudarse a California con ella, Will entra en pánico, revelándole la verdad. Sin embargo, Skylar le dice que lo ama, mas él niega su amor y la deja. Sean señala que Will es adicto a anticipar el fracaso en sus relaciones interpersonales y las sabotea para evitar el riesgo de dolor emocional.

El protagonista comienza a irritarse bajo las altas expectativas que tiene Lambeau, se burla de las entrevistas de trabajo que le organiza y tienen una fuerte discusión sobre su futuro. Tras una charla con su amigo Chuckie, Will decide aceptar una de las ofertas de trabajo. (El resto no te lo cuento por si todavía no viste la película).

Entre las frases más conocidas de la historia de la humanidad se encuentra “conócete a ti mismo”. Mezcla de misterio e ingenuidad, es algo que parece tan obvio que nadie le presta suficiente atención. La película va precisamente a eso, de saber y de qué significa realmente ser inteligente. El protagonista es un genio de las matemáticas y que en palabras de su psicólogo, “nadie puede negar eso”.

Si saber es atarse los cordones, cocinar fideos o leer un cuento, todos sabemos. Sin embargo, el saber del que habla la película es uno más importante: saber quién soy para saber quién quiero ser y qué quiero de mí y de mi futuro.

Will es un genio y el saber que está en los libros lo tiene clarísimo. Es un tipo duro, valiente y gentil al mismo tiempo. Pero no se atreve a lo único que hay que atreverse en la vida: a jugársela. Quiere sentirse seguro en su trabajo -limpiando pasillos o en la construcción-, con sus amigos y en su vida cotidiana (con novia pero nada serio). Tuvo una infancia complicada y sólo quiere que no lo lastimen como antes.

Quizás estés en medio de una gran tormenta. El cielo se te cae encima, las olas chocan contra el bote y los remos están a punto de partirse. Con los pantalones meados. Solo deseas un puerto y harás lo que sea por salir de ese infierno. Por eso se hizo psicólogo”.

Le dice WIll a Sean acerca del cuadro que este último pintó, sin tener en cuenta que él y el resto también se sienten así.

Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día sobre mi pintura, estuve pensando toda la noche y se me ocurrió una idea […] Eres un chico y en realidad no tienes ni idea de lo que hablas. Si te pregunto sobre arte me responderás con datos sobre  los libros que has leído, te lo sabes todo, si te pregunto sobre Miguel Ángel me responderás vida y obra aspiraciones políticas, su amistad con el Papa lo que haga falta pero tú no puedes decirme cómo huele la capilla Sixtina, nunca has estado allí y has contemplado su hermoso techo, […]Si te pregunto por el amor me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable, no has pensado que Dios ha puesto un ángel para ti, para que te rescate de los pozos del infierno(…); no sabes lo que es dormir en un hospital durante dos meses tomando su mano porque los médicos vieron en tus ojos que el horario de visitas no aplica contigo, no sabes lo que significa perder a alguien porque solo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo. Te miro y no veo a un hombre inteligente y confiado, veo a un niño creído y muerto de miedo.

En la escena del lago, sentados, así responde Sean

Lo que dice Sean, entre todas las palabras, es que una cosa es saber las cosas intelectualmente y otra es haberlas vivido sabiendo de verdad lo que se vive. Quien de verdad sabe intelectualmente es Will, pero quien de verdad sabe lo que es la vida es Sean. Es la diferencia entre saber las normas de la gramática y saber escribir, entre saber lo que es el miedo o el amor y saber que una idea sobre el miedo no da miedo o un poema no puede amar. Y para saber todo esto, hace falta primero saber quién y cómo está verdaderamente uno mismo. Esto se consigue viviendo.

Cuando decimos que nos gustaría saber el futuro, nos referimos a que nos gustaría saber cómo va a ser nuestra vida luego de tomar una decisión. Queremos saber el futuro porque queremos saber qué decidir en el presente. Y ese saber es la trama y el problema de Will Hunting.

Todo saber o conocimiento es importante, pero hay uno que tiene un contorno especial y distinto a los demás: saber querer, saber vivir, saber elegir. Will es capaz de anticipar con su sabiduría teórica, cosas que para nosotros nos resultan imposibles, pero sus conocimientos no sirven al propósito de saber elegir.

Es demasiado fácil pensar que la vida es algo que nosotros decidimos en nuestras cabezas mientras estamos reflexionando solos. Es demasiado fácil decidir sin que haya una respuesta que nos contradiga o nos haga ver otro punto de vista de la misma situación, que nos desacomode, que nos diga lo que no queremos escuchar. Otra persona es la que nos enseña a saber vivir a través de lo que nosotros nos proponemos cuando nos hace pensar y reflexionar y descubrir quiénes somos.

Mira, eres mi mejor amigo, así que no te ofendas. Si en 20 años todavía vives aquí, vienes a mi casa a ver la tele y sigues siendo un obrero, te mataré. No es una amenaza, es un hecho. Te mataré”. A lo que Will le contesta: “Viviré aquí toda mi vida. Seremos vecinos, tendremos hijos y los llevaremos juntos a ver béisbol”. El problema es que tenemos miedo de lo que está fuera de la rutina, de lo que nos saca la seguridad. Hacer cosas que están fuera de nuestra zona de comfort nos limita a vivir al 100%.

Eres huérfano, ¿verdad? ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres, porque he leído a Oliver Twist? Personalmente, eso me importa un carajo… porque, ¿sabes?, no puedo aprender nada de ti en ningún libro. A menos que quieras hablar sobre ti, sobre quién eres. A eso me apunto. Pero… no quieres hacerlo ¿verdad, chico? Te aterroriza decir lo que sientes… tú mueves”.
Te has montado una filosofía perfecta, de ese modo podrás pasarte toda tu vida sin conocer a nadie de verdad


Es más fácil vivir cerrado, no más falso ni más necio, más cómodo.

Curiosidades de la película:

  • En la escena donde comienzan a hablar de mujeres y del amor cuando se están conociendo, se aseguró que eran frases improvisadas gracias a las risas de Matt Damon.
  • Lawrence Bender no estaba muy convencido del guión que le llegó y pidió que se reescribiera. Affleck y Damon se negaron ya que le habían dedicado 5 años de trabajo. Bender dijo que lo había hablado con Tarantino y que a él le parecía buena idea, tampoco eso les importó, así que planeó despedirlos y hacer que Boaz Yakin lo reescribiera. Damon y Affleck amenazaron con irse y finalmente Weinstein se puso de su parte y la película se hizo a su manera.
  • Damon y Affleck tomaron buena nota de Reservoir Dogs. Por eso crearon el personaje de Sean Maguire, el cual tenían pensado que fuera interpretado por una gran estrella, por eso lo hicieron un poco más breve y le reservaron algunas de las mejores frases del guión para que pudiera lucirse.
  • Cuando Damon y Affleck tuvieron la reunión con Castle Rock, el director Kevin Smith trabajaba en Mallrats y en Chasing Amy. Smith y su productor Scott Mosier le llevaron el guión a Miramax, por lo que ambos recibieron crédito como productores co-ejecutivos de la película y esta le compró el guión a Castle Rock.
  • En el guión original, Will y Chuckie tenían una escena de sexo. Esto fue revelado por el productor ejecutivo Weinstein en un programa de entrevistas al que también acudieron Matt y Ben. La escena fue escrita a propósito por ambos para identificar quién realmente leía el guión. Solo Weinstein pasó la prueba.
  • Robin Williams leyó el guión por sugerencia de Francis Ford Coppola. Quedó muy contento con la historia y de inmediato le preguntó al director: «¿quiénes son estos chicos?». Williams ganó el Oscar por su papel y cuando falleció, el banco donde habla con Matt en el parque fue cubierto de flores y muestras de cariño para el actor.
  • Originalmente el guión era un thriller: un hombre joven en las violentas calles del sur de Boston quien posee una inteligencia superior es elegido por el FBI para trabajar para el gobierno. Rob Reiner fue el que recomendó dejar lo thriller de lado.
  • Goldman dijo que luego de haber leído el guión, su única contribución fue haber estado de acuerdo con Reiner. “Creo que la razón por la que el mundo cree que Matt Damon y Ben Affleck no escribieron el guión son simples celos: ellos eran jóvenes, guapos y famosos; maten a los hijos de puta”.
  • Muchos ejecutivos del estudio Castle Rock afirman que querían en su lugar a Brad Pitt y Leonardo DiCaprio.
  • Muchos directores reconocidos fueron considerados para dirigirla: Mel Gibson, Michael Mann y Steven Soderbergh. Originalmente, Affleck le preguntó a Kevin Smith pero este declinó la oferta, diciendo que necesitaban a un buen director y que él sólo dirigía los guiones que él mismo escribía. Más tarde eligieron a Gus Van Sant, debido a que Drugstore Cowboy (1989) había dejado una impresión favorable en los guionistas.

¿Qué opinás acerca de lo que nos da para pensar esta película?

Sobre Micaela Isaak

Me encantan las películas, las series y la fotografía 📷🍿 Leo y escucho música🤓 reír y hacer reír🎭 🎨 18 años

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